LOS COMITÉS DE SEGURIDAD Y SALUD LABORAL, BASE DEL DIALOGO SOCIAL

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El lema del día mundial de 2022, Actuar juntos para construir una cultura positiva de seguridad y salud en el trabajo, soslaya la importancia de la participación y el diálogo social, como herramientas clave para la creación de una cultura positiva de seguridad y salud.

Como coordinadora consideramos necesario recordar a todos los actores implicados en la salud de las empresas de nuestro grupo el rol fundamental de los Comités de Seguridad y Salud Laboral (CSYSL), que son el espacio real y regulado de dialogo y participación en el seno de cada empresa y cada centro de trabajo. Son tres los puntos más destacados de un CSYSL:

  • Es un órgano paritario participación destinado a la consulta regular y periódica de las actuaciones de la empresa en materia de prevención de riesgos.
  • Los comités de seguridad y salud y los delegados de prevención son los responsables de la defensa de los intereses de los trabajadores en materia de prevención de riesgos en el trabajo.
  • Tienen las competencias en materia de información, consulta y negociación, vigilancia y control.

El papel de los delegados de prevención tiene un papel fundamental en el cumplimiento de la ley de prevención de riesgos laborales. Estas son algunas de sus facultades:

  • Acompañar a los técnicos en las evaluaciones de riesgos, así como a los Inspectores de Trabajo en las visitas al centro de trabajo para comprobar el cumplimiento de la normativa en prevención de riesgos, pudiendo formular aportaciones ante ellos
  • Tener acceso a la información y documentación relativa a las condiciones de trabajo para el ejercicio de sus funciones.
  • Recibir del empresario la información obtenida por este de los encargados de las actividades preventivas de la empresa, así como de los organismos competentes para la seguridad y salud de los trabajadores.
  • Ser informados por el empresario sobre los daños a la salud de los trabajadores tras haber tenido conocimiento de ellos.
  • Realizar visitas a los lugares de trabajo para ejercer su labor de vigilancia y control del estado de las condiciones de trabajo.
  • Proponer al órgano de representación de los trabajadores la adopción del acuerdo de paralización de actividades en caso de riesgo grave e inminente

SIN LA PLENA PARTICIPACIÓN DE LOS COMITÉS DE SEGURIDAD Y SALUD LABORAL Y DE LOS DELEGADOS DE PREVENCIÓN ES IMPOSIBLE ALCANZAR UNA CULTURA DE PREVENCIÓN SÓLIDA Y POSITIVA.
POR LO TANTO, ES NECESARIO POTENCIAR SU FUNCIONAMIENTO.

Compartimos dos ejemplos de temas que requieren un compromiso firme de los actores implicados. Y recordemos: el objetivo de todas y todos es tener espacios de trabajo saludables.

RIESGOS PSICOSOCIALES

La pandemia ha servido para poner en la palestra el grave problema de salud mental en nuestra sociedad*. Los sindicatos ya veníamos denunciando con anterioridad como la precariedad y el deterioro de las condiciones de trabajo están afectando a la salud de la población trabajadora.

Las patologías derivadas de la exposición a los riesgos psicosociales no se consideran como enfermedad profesional y los trastornos mentales apenas se notifican como accidente de trabajo. Por ello es imprescindible y urgente:

  • Desarrollar una legislación específica e impulsar políticas que permitan a los servicios públicos de salud impulsar diagnósticos de sospecha cuando llegan a sus consultas patologías susceptibles de ser de origen profesional.
  • Establecer que las patologías derivadas de los riesgos psicosociales sean incluidas en el listado de enfermedades profesionales.

Por otro lado, los nuevos desafíos (digitalización y el uso TICs, teletrabajo) generan nuevas necesidades para una correcta gestión de los riesgos psicosociales relacionados con el aislamiento laboral y la difuminación de los límites de la vida personal y laboral: los cambios organizativos, la evaluación de cargas de trabajo y exigencias temporales y la planificación para la adaptación a nuevos entornos laborales, entre otras.

En definitiva, de nada sirve realizar evaluaciones de riesgos psicosociales en las empresas si no se adoptan las medidas correctoras necesarias que trasciendan la mera cosmética.

*Según el Plan Nacional de Acción 2021-2024 de Salud Mental y Covid- 19 que fue presentado el pasado mes de octubre 2021, el 10,8% de la población española ha consumido tranquilizantes, relajantes o pastillas para dormir y el 4,5% ha tomado antidepresivos o estimulantes en los últimos días.

CAMBIO CLIMÁTICO

Es necesario identificar los riesgos potenciales derivados del cambio climático en los puestos de trabajo. Los impactos sobre la salud derivados del calor excesivo deben ser analizados en el marco del dialogo social.

Desde la negociación colectiva debemos asegurar que las empresas se comprometen, como parte de su plan de prevención, a adoptar un plan de acción contra el estrés térmico por condiciones ambientales y que las medidas concretas se adaptarán a las condiciones de cada centro de trabajo y de cada tarea, y se adoptarán con la participación de los representantes de los trabajadores/as.